Recibir en Arabia Saudí, en la ciudad de Riyadh, el reconocimiento a Mejor Libro del Mundo – The Best of the Best en el 30 aniversario de los Gourmand World Cookbook Awards ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi vida profesional.
No es solo un premio.
Es el abrazo de muchos años de trabajo silencioso, de páginas escritas con el mismo cuidado con el que se cocina un plato, de recetas pensadas para alimentar cuerpo y alma. Es el reconocimiento de un jurado internacional que, durante tres décadas, ha leído, evaluado y premiado cientos de miles de libros gastronómicos de todo el mundo.
Este galardón representa mucho más que un éxito personal. Es un homenaje a la cocina vivida, a la tradición explicada con respeto, a la gastronomía como cultura, memoria y lenguaje universal. A escribir desde la verdad, sin artificios, con el corazón puesto en cada palabra.
Llegar hasta aquí, desde un restaurante pequeño, desde el trabajo diario, desde la constancia y el amor por el oficio, me reafirma en algo que siempre he creído: cuando se crean las cosas con honestidad, pasión y respeto, el mensaje llega lejos.
Este premio es también para todas las personas que han confiado en mí, que han leído mis libros, que se han sentado a mi mesa y que han acompañado este camino.
Gracias por estar. Gracias por creer. Gracias por formar parte de esta historia.
Con emoción, gratitud y mucho amor, gracias de todo corazón.






