Primero de todo vamos a cocer el arroz. Un arroz tipo bomba nos irá genial pero, si queréis seguir los pasos de un auténtico arroz para sushi, adelante. En la cocina tú impones las reglas, los libros, los blogs, los programas de la tele, las revistas, todo eso que vemos está genial para orientarnos pero lo ideal es siempre hacer de esa receta que nos ha entusiasmado, nuestra, darle nuestro toque personal y cómo nunca me canso de decir, usa los ingredientes que tienes en casa, utiliza tus recursos antes de salir a comprar al supermercado.
Ingredientes
- 100 gramos de Salmón ahumado
- Media cebolla roja
- 50 gramos de arroz bomba
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Pizca de sal
- Pizca de pimienta
- Unas hojitas de perejil
- 50 gramos de carne de cangrejo
- Una granada
- Dos cucharadas de mayonesa
- Unas hojas de perejil rizado francés para decorar
- 2 higos
- Unos racimos de grosellas frescas
El siguiente paso será abrir la granada y con suma paciencia ir desgranando sus pepitas, con un poquito de serenidad, este paso es quizá el que más trabajo os de pero os garantizo que le dará un toque muy especial a la receta.
Cortaremos la cebolla roja en brunoise (cuadrados sumamente pequeños) y el perejil de igual manera.
La mayonesa la podéis realizar en casa con un huevo entero, una pizca de sal, una cucharada de una buena mostaza francesa y 100 ml de aceite de girasol. Solo hay que emulsionar con la batidora y la tendremos lista aunque, si os da pereza, siempre podéis recurrir a una mayonesa comercial, pero, no es lo mismo, por eso os dejo la receta.)
La carne de cangrejo puede ser fresca sacada de un buen buey de mar o centollo, congelada o de lata. Y precisamente con este ingrediente es donde más podéis jugar, utilizad lo que queráis, unos langostinos, un poco de merluza o incluso unas gulas, imaginación al poder.
Nos quedará agarrar un bol, colocar el arroz cocido y escurrido, el aceite de oliva, la sal, la pimienta, el perejil, la cebolla, la granada, la carne de cangrejo y la mayonesa. Ligar todo el conjunto.
Extenderemos bien las láminas de salmón ahumado y colocaremos una cucharada generosa en cada una de ellas de este relleno que acabamos de elaborar.
Enrollamos con sumo cuidado para que no se rompa el salmón y vamos disponiendo cada nigiri en una bonita bandeja. Decoramos con unos higos frescos si es temporada o cualquier otra frutilla, un poco de cebolla, unas grosellas y las hojas de perejil rizado francés.
Rociamos con un poco de aceite de oliva por encima para dar brillo y voilà, ¡que aproveche!


