Ingredientes:
- 1 lámina de pasta brisa
- 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 1 cebolla roja
- Unas hojitas de perejil fresco
- Medio pimiento rojo
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta blanca
- Unas hojas de orégano fresco
- 1 pata de pulpo ya cocida
- 1 huevo
- 50 gramos de almendra granulada
Elaboración:
La pasta brisa la podéis encontrar sin ningún tipo de complicaciones en el supermercado aunque también la podéis realizar vosotros mismos en casa pero, es bastante laboriosa.
La podéis sustituir también por hojaldre, pasta brick o pasta wanton, nos cambiará la textura pero cualquiera es apta para esta elaboración.
Siempre que he servido esta receta mis comensales se han quedado estupefactos ya que la sirvo de aperitivo y casi siempre en una bonita caja que cuando abren les deja asombrados. !Mon dieu! ¡Croissants! y lo que menos esperan es su apabullante relleno.
El sabor es sencillamente magistral porque el pulpo es un animal que yo considero un manjar de dioses.
Además es súper fácil de elaborar, sólo tenemos que cortar la cebolla, el pimiento y el pulpo lo más menudo que podamos, se sofríe en una sartén ligeramente con el aceite de oliva extra virgen todo y se le añade, la sal, la pimienta y por último las hojas de orégano fresco muy picado. Dejamos enfriar.
Extendemos la pasta brisa y cortamos en cuatro triángulos, aunque si queréis hacer los croissants más pequeños podéis cortar ocho triángulos, como os resulte mejor.
Colocamos en la punta de cada triángulo una cucharada del relleno de pulpo y enrollamos desde la parte más ancha sobre sí mismo. Cuando lleguemos a las puntas, doblamos hacia adentro hasta darle forma de croissant.
Batimos el huevo y pintamos los croissants generosamente. Añadimos por encima la almendra granulada y procedemos a introducir en el horno previamente calentado a 170º por espacio de 10 minutos.
Servir tanto caliente como frío, serán los reyes del buffet.


